Este fin de semana, domingo 21, acudí con mi familia a nuestra playa preferida, HUAYCAMP, la playa de la YMCA de Perú, comúnmente, me encuentro con viejos amigos y charlamos y bromeamos un poco; pero este día fue muy especial, me encontré con mi amigo de toda la vida, a quien no veia ni sabia de él hace poco más de 20 años. El encuentro fue inmensamente emotivo, luego de un fuerte abrazo y las clásicas palabras de saludo, fuimos a caminar al otro extremo de la playa, fueron algo más de 15 minutos y nos pusimos al día de nuestras vidas en los últimos 20 años, Cristo nos unió en la adolescencia y Cristo nos reunió nuevamente, quizá cuando más necesitábamos compartir algo.
Una prueba más de que Él siempre nos acompaña, cruza nuestros caminos y propone situaciones en el momento preciso, no antes, no después.Señor Jesús, Gracias por nuestras vidas. Madre María gracias por cuidarnos siempre tendernos tu mano.
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